Yone gana dinero

31 05 2010

Nuestro último Koninginnedag. Por ahora. La gran fiesta nacional. Las calles se tiñen de naranja (menos mal que la reina no se apellida Grijs (Gris), qué aburrido) y la gente busca en sus desvanes aquello que lleva años allí y que podría perfectamente cambiar de propietario. Nosotros también, claro está. Que para eso uno está integrado en la sociedad que le ha acogido.

Yone preparó un diorama con la ayuda de papi: una caja de zapatos con un agujero para mirar y varios agujeros con plásticos transparentes de colores para que entre luz, y dentro recortados, coloreados y pegados los elementos visuales. Tema: Yellow Submarine, la canción favorita de Yone. Le quedó fantástico. Cada vez que le preguntaba a alguien ¿quiere ver mi diorama? le decían que sí, claro. No le vas a decir a un encanto de niño de 5 años tullido de frío y mojado por la lluvia, el día de la reina, que no gracias, no quiero ver tu estúpido diorama…impensable! Pues todo el mundo que miraba por el agujero soltaba 50 céntimos, exclamando oooh y aaah, qué bonito!!

Es una pena que Yone no tenga (aún) espíritu de negociante. Recaudó 7 euros en 10 minutos. Y se aburrió enseguida. Cuando sea mayor me echará en cara haberle obligado a atosigar a la gente con su diorama en contra de su voluntad.





Dácil ingresada

31 05 2010

Desde que Dácil es Dácil, la llevamos dos veces al año (a veces más) al otorrino a que contemple el estado de sus canales auditivos, o más bien el acceso a sus tímpanos, para poder insertarle los tubitos con los que supuestamente se soluciona parte de su pérdida auditiva. El otorrino dio el visto bueno hace unos meses; tuvimos una cita con el cardiólogo y otra con el anestesiólogo y esperamos otros dos meses para que nos dieran fecha. Y nos dieron fecha.

Ingresaron a Dácil el jueves 22 de abril por la tarde para operarla el viernes por la mañana a primera hora. Nos dieron la misma habitación que en 2008, cuando tenía 3 meses, antes de llevárnosla a casa por primera vez.

Hasta allí todo bien. Me quedé a dormir con Dácil en una cama plegable incomodísima y no me dejaba dormir su compañero de cuarto, un niño de poco más de un año que se ponía a cantar y tararear a las tres de la mañana. Su padre, que estaba durmiendo en la otra cama plegable, estaría acostumbrado porque siguió roncando. Por la mañana acompañé a Dácil con una enfermera, (la misma que la cuidó hace dos años y que se acordaba de ella) al quirófano y la sostuve en mis rodillas hasta que le empezó a hacer efecto el óxido de nitrógeno inhalado (qué suerte tienen algunas) para luego poder ponerle el intravenoso y la anestesia propiamente dicha. Al cabo de dos horas la fui a buscar a la sala de recuperación. Estaba chillando y volviendo locas a las enfermeras que me preguntaron si yo sabía qué le pasaba. Claro que lo sabía: tenía hambre. Una fue corriendo a buscar leche, otra fue corriendo a buscar un biberón…mi niña, así me gusta…con rejo…

Desafortunadamente le entró fiebre después de la operación y con su historial médico prefirieron que se quedase otra noche; le hicieron un análisis de sangre y una radiografía de los pulmones pero no encontraron nada. La fiebre se le bajó al cabo de unas horas. El vecinito se marchó, Dácil estaba harta de llevar el intravenoso en la mano impidiéndole su uso y privándole de un sentido importante, yo comí pizza que pidieron las enfermeras y cuando por fin se durmió vi la película sobre la vida de Ray Charles…las coincidencias no existen.

Al día siguiente esperamos horas hasta que le dieran el alta. Nos metimos en el Saab y marchamos al jardín.

Según tengo entendido la operación salió bien, sin embargo el test BERA (brainstem evoked response audiometry) no registró la mejoría auditiva esperada. De cualquier manera pensamos que oye mejor, puede que sean los tonos graves que el BERA no recoge.





Yone sin diente

31 05 2010

Yone ha perdido su primer diente. Hacía meses que notamos algún movimiento; primero sutil (el primero en avisarnos fue el mismo dentista en el último control), luego frenético. Mientras movía su diente mágico de un lado para otro nos iba contando sobre el hada de los dientes (tandenfee) y por si acaso también sobre el ratoncito Pérez. No sé dónde habrá oído semejantes historias, pero está claro que siempre tiene las antenas puestas y cuando le interesa se queda con las cosas.

En el desayuno estaba claro que el diente no podía aguantar mucho más…se aferraba a sus encías con sus últimas fuerzas e intentamos arrancarle a Yone el diente. Pero no se dejó. Cuando le dijimos que si se soltaba sin querer en el colegio mientras comía y se lo tragaba, habría que buscarlo entre sus cacas y al hada de los dientes seguro que no le haría ninguna gracia llevarse aquel diente hediondo apestoso y seguro que el ratoncito Pérez preferiría ir a la casa de los vecinos de enfrente, cogió una servilleta y se sacó el diente sin más. Ni se lo pensó.

Vinieron el hada y el ratoncito y le dejaron una moneda grande entre los dos (qué bien se llevan).





Dácil y Dora

31 05 2010

Hay familias enteras enganchadas a Dora y Diego. Como nosotros nunca vemos la tele no nos enteramos…A Yone sólo le gusta ver lo que ya se sabe de memoria, porque si no no puede reír las gracias con antelación, y siempre elige el mismo dvd, o por lo menos elige de entre 4 ó 5 favoritos. Y Dácil no ve la tele…obviamente…qué dicha…

Lo que sí hago es estar al tanto de las novedades y ofertas de juguetes táctiles con luces y sonidos…y allí venía en el último folleto de la tienda de juguetes, esta tablilla de Dora, con las letras del alfabeto, canciones irritantes, sonidos de animales enlatados y además la posibilidad de aprender inglés. ¡Qué más quiere una madre para su hija!??

Se lo pongo en el bipedestador (me pregunto si algún día me acostumbraré a esa palabra…) para hacerle el ejercicio más ameno…





Yone es castigado

31 05 2010

Yone ha recibido su primer castigo en el colegio. Jorge lo fue a buscar y la señorita dijo que un grupito de 4 hooligans habían tenido la feliz idea de coger un libro de texto (supongo, no sé qué libro era, seguro que no era una libreta, quizás fuera un libro de la biblioteca…) y pintar todas las páginas con lápiz.

Cosas de niños, pero nos hemos llevado un susto. Los cuatro, 3 chicos y una chica, recibieron castigo: no les estaba permitido jugar fuera durante el recreo y tenían que pasarse un buen rato borrando lo pintado con una goma.

Nosotros en casa también lo castigamos: no le dejamos ver la tele. Y al día siguiente tampoco (el día del castigo de borrar con la goma). Luego pasó, y nadie habló más del tema. Vamos a ver con qué nos deleita la próxima vez…